Esta lectura se plantea a partir de la idea que los
libros, la lectura y la biblioteca deben ser usados para ayudar a resolver problemas
sociales y ambientales con la participación de toda la comunidad.
Empieza hablando sobre la sociedad de información.
Comenta que se ha creado un nuevo concepto de sociedad de información, que si
bien tiene rasgos ya conocidos, también tiene novedades. Por ejemplo, una nueva
manera de procesar la información (es decir, nuevas formas de crear, distribuir
y usar la información).
Se le considera la sucesora de la sociedad industrial.
Es importante resaltar del texto, que si bien no existe una sociedad de la
información plena, hay retazos de esta
por todo el mundo y se evidencia en el hecho de que se ha incrementado la
rapidez de creación, acumulación y difusión de la información, así como también
su aprovechamiento por la sociedad.
El autor dice también que esto se dio por los sistemas
tecno científicos, post segunda guerra mundial y le da relevancia a las TICs.
Luego se plantean dos interpretaciones del concepto de
“sociedad de la información”: Visto de la manera economista o visto de la
manera social.
1) La manera economista es en el que se le da un enfoque
más práctico al conocimiento para resolver problemas y obtener beneficios. Esto
hace que quien posea conocimiento, posea riqueza. Se le da un valor económico
al conocimiento, y es por esto que se empieza a explotar.
Sin embargo, existe un problema, y es que los países
más desarrollados de la parte norte utilizan y explotan a los de la parte sur, quitándoles sus recursos naturales y haciéndolos trabajar en condiciones indignas, mientras
que aquellos están desarrollándose tecnológicamente cada vez más. También se
acentúa más la exclusión y quedan marginados los países que no pueden generar
conocimiento.
Entonces se dice que las empresas y países que solo
producen materias primas, quedan destituidas de la pirámide por aquellas
empresas que tengan conocimiento y puedan aplicarlo (nanotecnología,
biotecnología, etc.)
2) El concepto socialista es en el que se pone el
conocimiento a disposición de todos y se usa que la misma sociedad genere sus
propias soluciones a los problemas de manera efectiva. Este concepto debe incluir
el ser justo, democrático y plural.
El autor comenta que es importante diferenciar también
la sociedad de información con la sociedad de conocimiento, pues las primeras
se limitan a las tecnologías y si bien la sociedad de conocimiento tiene las
TICs presentes, va más allá de ellas. Esta se dedica a que las personas se
eduquen con la información, que se desarrollen.
Luego de contextualizar y aclarar algunos puntos,
podemos pasar al tema central.
Los libros en sí no son el conocimiento. Es necesaria
una práctica social para que le dé una interpretación y así pueda transformar
la información que contiene en conocimiento. Además, puesto que son medios de transmisión,
su contenido debe ser entendible para los usuarios, tomando en cuenta la
cultura del entorno.
Menciona además algunos retos de las bibliotecas, como
la capacidad de tener abundante información, que sea la biblioteca misma capaz
de crearla, etc. Y a estas redes de información y de socialización se les llama
redes sociales de innovación, donde participan tanto individuos como
instituciones. Es en estas redes donde la información puede ser aprovechada y
todos los miembros pueden participar para obtener un mejor producto. Todo es
posible en esta red, por supuesto, gracias a la capacidad de lectura que
tendrían los miembros. Es la rueda eje para que todo este sistema propuesto
funcione.
Además, por supuesto, debe haber condiciones para que
se puedan establecer estas redes como la capacidad de leer y escribir en la
lengua nativa del lugar, tener una base de conocimientos acerca de la cultura,
que los mismos usuarios tengan un conocimiento tecnológico, la correcta presentación
de los formatos, y que el estado dé acceso a toda la información, seguida de su
respectiva regulación internacional.
Finalmente el
autor nos presenta la polémica que se ha estado desarrollando en algunos países
y comunidades y, expresándolo en términos sencillos, se basa en si la información
debería ser pública o se debería privatizar. Esto se desarrolla más profundamente
en la lectura, así que concluimos este post dando nuestra opinión acerca de la
lectura.
- Las bibliotecas deben ser creadas de acuerdo a las necesidades de la comunidad en la que se encuentra, el sistema debe ser fácil de utilizar.
- El formato de los libros debe adaptarse a las condiciones y al ritmo de vida de la comunidad, no al revés.
- Se debe fomentar la lectura y el manejo de las tecnologías para que sea más fácil hacer uso de las TICs, y para que el conocimiento llegue a más lugares.
- En cuanto a la privatización de la información, la autora de este post cree que algunas empresas como las editoriales, basan su economía en los libros impresos, y eso hace que las personas puedan trabajar ahí. Hay libros que podemos encontrar en las bibliotecas y el costo de ingreso a las bibliotecas debería ser mínimo (también se requiere presupuesto si el estado no es competente, pongo el caso del Perú), sin embargo, las páginas web y las librerías que tienen conocimiento y le dan un valor económico no deberían desaparecer para volver todo ese conocimiento público. Debería haber un equilibrio que permita encontrar conocimiento público pero también privado, de esa manera, habría personas que puedan trabajar en las librerías o en las páginas en las que el conocimiento es privatizado y habría un balance en la sociedad.
Copyright Victoria Gutiérrez.
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